
La parroquia está dedicada a Santiago Apóstol, patrono del lugar; fue edificada por los frailes agustinos a mediados del siglo 17. La Plaza 1, de forma cuadrangular, fue explorada durante 1980-81 por Román Piña Chan, arqueólogo yucateco. El espacio es generoso, a pesar de no tener la grandilocuencia de otras urbes; sintetiza, a la perfección, las condiciones de todo centro ceremonial: una plaza, una gran residencia y un juego de pelota, los tres aspectos de las culturas mesoamericanas: lúdico, social y político-religioso.Tingambato, en Michoacán, resume la concepción espacial del centro ceremonial mesoamericano; se distingue por la influencia Teotihuacana que hay en sus construcciones y se considera anterior a la época del imperio purépecha y única donde ha quedado al descubierto un juego de pelota característico de esos tiempos hallado en Tula y en Xochicalco; y el uso del talud y el tablero en varias de las estructuras, lo que indica una notable influencia del estilo teotihuacano.Al parecer el nombre deriva de Tinganio que en lengua tarasca quiere decir " Lugar donde termina el fuego" como referencia a las condiciones geográficas del lugar, donde comienza la tierra fría y termina a la tierra caliente.
Tal vez no tenga mucha fama, pero Tepeapulco es interesante y vale la pena visitarlo. En el centro de este lugar no te puedes perder el austero convento de San Francisco de Asís, donde fray Bernardino de Sahagún escribió la Historia de las Cosas de la Nueva España. A un lado de este lugar está una casa que dicen perteneció a Hernán Cortés, y la formidable Caja de Agua, una fuente con detalles tan medievales que no sería sorprendente verla en Santiago de Compostela. Si quieres ver monumentos más modernos,visita las haciendas pulqueras del Municipio: Santa Cruz, San Jerónimo y San Bartolomé de Tepetates. Al oriente de Tepeapulco se encuentra la Laguna de Tecocomulco, que quizá sea el lugar más parecido a lo que debió ser el Lago de Texcoco en tiempos de los aztecas.Si quiere ver monumentos algo más modernos, tiene que visitar las haciendas pulqueras del municipio: Santa Cruz, San Jerónimo y, sobre todo, San Bartolomé de Tepetates


